Alcoy

Una de las localidades más importantes de la provincia de Alicante es Alcoy, destino que con el paso de los años se está convirtiendo en referencia turística del interior. Viajar en tren a Alcoy demora unas dos horas desde Valencia, aunque también es frecuente la llegada de viajeros desde Barcelona, desde donde se tardan entre seis y siete horas. La Estación de Alcoy se encuentra en la parte norte de la localidad, pero no muy lejos de los lugares que visitarás. De hecho, es recomendable ir caminando en dirección sur para obtener una buena perspectiva de lo que es esta ciudad alicantina.

Visita Alcoy

Aunque estrictamente en dirección sur desde la estación puedes llegar al centro histórico de Alcoy, te recomendamos que sigas las calles principales sin desvíos para ver toda la ciudad de manera más cómoda. Así, puedes tomar la calle Juan Gil Albert o la calle Gabriel Miró para ir recorriendo la ciudad al suroeste. En pocos minutos llegarás a la Avenida de la Alameda, una de las arterias principales de la localidad. Te encontrarás en plena zona comercial, lugar apropiado para degustar platos típicos como las albóndigas o los famosos pasteles de carne.

Desde la Avenida de la Alameda toma la calle de Góngora y, posteriormente, la calle del Puente de Sant Jordi para acceder al centro histórico. Toda esta vía goza de unas vistas increíbles que te harán felicitarte por viajar en tren a Alcoy, pero adentrándote en las calles que la atraviesan conocerás de primera mano la auténtica arquitectura alcoyana. Antes de continuar, puedes hacer un rápido desvío al noreste por la calle de la Virgen María para contemplar unas buenas vistas del puente, la Torre Na Valora y visitar varios museos importantes.

De vuelta a la calle del Puente de Sant Jordi no tienes más que recorrer la calle de Santo Tomás para llegar al casco histórico. Inmediatamente verás la Plaza de España, lugar en el que deberías visitar la Parroquia de Santa María y contemplar tanto el Ayuntamiento como el Teatro Calderón d’Alcoi. También es imprescindible dar una vuelta por la Llotja de Sant Jordi, bóveda emplazada en medio de esta misma plaza.