Antequera

Viajar en tren a Antequera desde Madrid es la opción más popular y rápida. En poco más de dos horas y cuarto estarás en el municipio más grande de la provincia de Málaga. Gracias al AVE a Antequera, no solo podrás viajar desde la capital de España, sino también desde otras ciudades importantes como Barcelona, en aproximadamente seis horas, y desde la cercana Málaga, en tan solo 23 minutos. Ciudad de magníficas casas encaladas y bellas lagunas, Antequera es un auténtico cruce de caminos gracias a su localización equidistante a cualquiera de las capitales de Andalucía, lo que la convierte en una parada obligatoria para el viajero.

Visita Antequera

La estación de Santa Ana, donde recalan los trenes AVE a Antequera, se encuentra a las afueras de la ciudad. Por lo que es muy recomendable, a la par que sencillo, coger un tren regional hasta la estación de cercanías que te dejará en pleno casco antiguo en solo 19 minutos. A media hora andando desde la estación, descubrirás edificios tan emblemáticos como la Alcazaba, cuyo perfil recuerda al de la Alhambra granadina. Y a pocos pasos de esta edificación andalusí, descubrirás el Mirador de Almenillas, donde podrás hacer una pausa y relajarte mientras admiras la belleza de los edificios de Antequera.

A 20 minutos andando desde el Mirador, se encuentra el dolmen de Menga; un conjunto arqueológico, recientemente declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, que te transportará a la Antequera prehistórica. Esta construcción megalítica fue levantada hace seis mil años y es un magnífico ejemplo de sepulcro neolítico. El museo del conjunto arqueológico de los dólmenes de Antequera ofrece visitas guiadas especialmente diseñadas para los más pequeños.

Tras este viaje al pasado, uno no puede abandonar la ciudad sin haber disfrutado antes de la gastronomía de la región. Un paseo de 15 minutos te llevará a la calle Calzada, en pleno casco antiguo, donde encontrarás la mayoría de bares y restaurantes locales. En ellos podrás disfrutar de platos típicos como el ajoblanco, el gazpachuelo o las migas. Y, para acabar un intenso día de visita de la mejor manera, te recomendamos que acudas a un tablao flamenco y disfrutes del fandango antequerano, un baile muy presente en fiestas populares y romerías.