Avilés

Viajar en tren a Avilés es una forma excelente de descubrir esta villa de origen medieval situada en la costa occidental asturiana. Desde Madrid, podrás llegar en menos de 6 horas, combinando el tren Alvia de alta velocidad hasta Gijón y, desde ahí, llegar a Avilés en tren regional. Desde Oviedo, la capital asturiana, se llega en solo 55 minutos gracias a los frecuentes trenes de cercanías. La ciudad, de gran pasado industrial, mira al futuro con optimismo, orgullosa de sus raíces y de su relación con el mar, y cuidando su bello centro histórico, que atestigua que la villa era un recinto fortificado ya en el siglo X.

Visita Avilés

Llegar en tren a Avilés es una gran elección para descubrir la ciudad a pie, pues la estación se encuentra estratégicamente situada en el centro urbano, junto a la ría. A 4 minutos de ella se encuentra la iglesia Santo Tomás de Canterbury, que recuerda a los templos ingleses. Para admirar la arquitectura avilesina, con sus casas de galerías y soportales de estilo norteño, nada como caminar por calles como Rivero y Galiana, que rodean el parque Ferreras, el pulmón de la ciudad y un rincón donde relajarse en el centro de Avilés.

Junto al parque se encuentra la iglesia de San Nicolás de Bari, antiguo convento franciscano, en cuya parte baja se puede ver la curiosa fuente de los Caños. A dos pasos se encuentra la animada plaza de España, con sus soportales, y el señorial edificio neogótico del ayuntamiento. Después, puedes subir hasta el colorido puente de San Sebastián, que lleva a la isla de la Innovación, donde se encuentra el Centro Cultural Oscar Niemeyer, símbolo del Avilés moderno situado frente a la ría. Inaugurado en 2011, es una visita imprescindible para descubrir el estilo contemporáneo del arquitecto brasileño.

Para disfrutar de la gastronomía asturiana, en zonas del centro como Rivero y Sabugo, la plaza de España o la emblemática calle Galiana encontrarás los mejores sitios donde tapear, los llamados chigres y sidrerías, así como restaurantes donde degustar lo mejor de Asturias: fabada, potes, marisco, oricios y mucho más, todo ello acompañado de la mejor sidra asturiana.