Barcelona

Es una de las ciudades más visitadas de Europa gracias a un enclave privilegiado. Majestuosa y bella, está bañada por el mar mediterráneo y cuenta con un clima agradable durante todo el año. Llegar a Barcelona en tren es rápido y sencillo desde cualquier lugar de España y también desde Francia, gracias al tren de alta velocidad que une los dos países. La estación de tren Barcelona Sants está situada en pleno centro y la Estación de Francia al lado del Parque de la Ciutadella y del puerto. Desde cualquiera de las dos estaciones es posible acceder andando o en transporte público a los principales lugares turísticos de la ciudad.

Barcelona es sinónimo de modernidad y cultura, destino idóneo para disfrutar de una gastronomía de primera clase basada en el estilo mediterráneo. Cada uno de sus diferentes barrios tiene una personalidad diferente, como el barrio Gótico donde nació la ciudad o Montjuic, conocido por sus inmejorables vistas. Las Ramblas, en donde se encuentra el mercado de la Boquería o el Liceo, es la calle más famosa, llena de gente y de vida.

Una de las características más destacables de Barcelona es su arquitectura. La ciudad ha sido la gran musa de Gaudí. Desde la Sagrada Familia, de estilo modernista pasando por el asombroso y colorido Parque Güell, construido a principios del siglo XX, hasta la Casa Batló. Todas, obras maestras de visita obligada situadas en el barrio del Eixample. 

Si te apetece además ir a un parque de atracciones sin moverte de Barcelona el Tibidabo es más que recomendable. Podrás divertirte como un niño y después subirte al nivel más alto del parque y sentarte a disfrutar de la ciudad a tus pies. No debes irte de Barcelona sin visitar el Monasterio de Pedralbes construido en el siglo XIV, un lugar único en el que disfrutar de un día tranquilo y alejado del bullicio.