Irún

Unos pocos kilómetros al este de la frontera francesa se alza la ciudad de Irún, una capital de la naturaleza y el buen vivir. Puedes viajar en tren a Irún desde San Sebastián en un tiempo aproximado de veinte minutos, pero también es muy frecuente que los viajeros elijan partir desde Madrid, a cinco o seis horas. Desde la Estación de Irún-Hendaya, nombrada así por su cercanía con la localidad francesa —emplazada justo al otro lado del río Bidasoa— o desde la propia Estación de Irún, puedes trazar una buena ruta que te lleve a visitar todos los sitios interesantes de este bonito rincón vasco.

Visita Irún

Un buen punto desde el que iniciar tu recorrido puede ser el Ayuntamiento de Irún. Al noreste de este edificio se encuentra el Parque Sargia, probablemente el espacio natural más representativo del centro histórico de la localidad. En él verás el Palacio Arbelaiz, una bella edificación del siglo XVII posteriormente reconstruida. Cruzando la Avenida de Navarra llegarás al Museo Romano Oiasso, uno de los destinos imprescindibles de Irún. Allí contemplarás una gran colección de la época imperial que vivió la ciudad. Al lado del museo se halla el Parque el Juncal y un edificio religioso de suma importancia: la Parroquia Santa María del Juncal, también recomendable al viajar en tren a Irún.

Vuelve a la Avenida de Navarra y recórrela en dirección oeste para llegar a la Avenida de Colón. Esta es la arteria principal de Irún y uno de los mejores sitios para comprar recuerdos y para degustar la gastronomía típica del lugar. Además de los clásicos pintxos, puedes pedir un chuletón de Irún para probar el plato típico de la ciudad. Después de comer, haz una visita rápida a Mercairún, otro reconocible lugar que está situado en la Avenida Iparralde.

Para finalizar un buen recorrido por Irún puedes dar un paseo por la Avenida de Guipúzcoa y contemplar la activa vida de la localidad antes de dirigirte la zona este de la Avenida de Navarra. Aquí descubrirás un lugar apacible y tranquilo en el que tomar algo y relajarte para culminar una grata visita a esta ciudad fronteriza.