León

Viajar en tren a León es muy rápido desde Madrid. Con los trenes de alta velocidad, estarás en la estación de Renfe de León en dos horas y seis minutos con el AVE; y en dos horas y 15 minutos con los ALVIA, por lo que aprovecha para venir a la capital leonesa. Bañada por el río Bernesga y con orígenes en el campamento de la famosa Legión Romana VI Victrix, es una ciudad de contrastes. En ella encontrarás trenes de alta velocidad y peregrinos del Camino de Santiago; una de las catedrales góticas más bellas y el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León.

Visita León

Como la estación de Renfe de León está lejos, mejor usa el transporte público para llegar al casco antiguo. En 24 minutos estarás en la puerta medieval Arco de la Cárcel, la última que ha sobrevivido. En apenas dos minutos andando llegarás a la basílica de San Isidoro con la llamada Capilla Sixtina del arte románico. No muy lejos, puedes visitar el edificio neogótico de la Casa Botines, una de las tres obras que hizo Gaudí fuera de Cataluña. Si sigues por la calle Ancha, te sorprenderás con la impactante catedral de León, una de las joyas del gótico español. El gran rosetón de la fachada y los 1.800 m2 de vidrieras son todo un espectáculo de luz y color que bien valen un viaje en tren a León.

Muy cerca, está la plaza de San Martín, el corazón del llamado barrio Húmedo por los más de 100 bares que hay en la zona. Aquí encontrarás las mejores tapas de cecina, chorizo y setas, servidas gratis con cada consumición de bebida. También encontrarás restaurantes donde probar emblemas de la cocina leonesa como el lechazo al horno o los pimientos del Bierzo. Si quieres probar los vinos de la región, apuesta por las denominaciones de origen del Bierzo y Tierras de León.

Para estirar las piernas, puedes dar un agradable paseo por la ribera del Bernesga hasta llegar al Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León en la avenida de los Reyes Leoneses, uno de los museos de referencia en España.