Málaga

Málaga es el corazón de la Costa del Sol. La ciudad de Picasso, encandila a quien la visita porque aún sin ser una gran metrópoli cuenta con una amplia oferta turística y cultura. Un verdadero paraíso en el Sur de España, no solo para visitar sino también para vivir. Además, alberga uno de los festivales de cine más importantes del país, lo que le da un valor internacional.

La estación de tren María Zambrano está muy cerca del puerto de la ciudad. Desde allí, es muy fácil llegar a la Plaza de la Marina y darse una vuelta por el Paseo de España, conocido por su abundante vegetación. Málaga cuenta con tres importantes museos ubicados todos en el centro de la ciudad. El Centro Pompidou, único sede del museo George Pompidou fuera de las fronteras francesas, el Museo Picasso y el Museo Carmen Thyssen, por lo que se convierten en paradas obligadas para los amantes del arte.

En el centro histórico se encuentra la Catedral de la Encarnación de Málaga y a pocos pasos de allí el Teatro Romano y La Alcazaba. Data de la época de la España musulmana, y es una fortificación palaciega que se encuentra en la parte baja del Monte Gibralfaro. Unos pasos más en subida, se sitúa el Castillo fortificado Gibralfaro, desde donde se puede avistar el estrecho de Gibraltar en un día despejado.

En el Barrio de la Malagueta está la plaza de toros y la playa que llevan su nombre. No te olvides de darte un chapuzón en esta aguas y recuerda que Málaga goza de un clima de excepción, caluroso en el verano y templado en el invierno. Con relación a su oferta gastronómica, Málaga goza de un gran número de restaurantes y bares, señalando la Calle Marqués de Larios como un buen punto de encuentro para ocio nocturno y el Mercado de Central de Atarazanas para encontrar productos de excelente calidad.