Miranda de Ebro

La burgalesa localidad de Miranda de Ebro es un destino perfecto para aquellos que busquen un equilibrio entre visitas turísticas y la naturaleza más pura. Puedes, por ejemplo, viajar en tren a Miranda de Ebro desde Madrid en Alvia en menos de tres horas y media, o en solo dos horas partiendo de Valladolid. La buena noticia es que la Estación de Miranda de Ebro se emplaza justo en la parte norte del centro de la ciudad, por lo que te puedes trasladar fácilmente a tus primeros lugares de visita y así aprovechar al máximo las posibilidades que te ofrece esta localidad.

Visita Miranda de Ebro

La estación de destino para viajar en tren a Miranda de Ebro está situada frente a la calle Ronda del Ferrocarril, que a sus lados ostenta multitud de urbanizaciones. Puedes dirigirte en dirección sureste a través de cualquiera de las calles para recorrer la zona más moderna de la localidad. Por aquí verás varios restaurantes en los que probar los platos típicos, aunque si quieres degustar la famosa morcilla te recomendamos que esperes a llegar al casco histórico de Miranda de Ebro.

A mitad de la calle Ronda del Ferrocarril aparece la calle Real Allende, que te llevará directamente hasta el Puente Carlos III. Este conecta los dos lugares de una localidad separada por el río Ebro y, al cruzarlo, entrarás de lleno en la zona más histórica de la localidad. Una vez al otro lado del río, dirígete primero a la Plaza de Santa María para contemplar la iglesia homónima, de gran valor cultural. Un poco más al sur verás la Plaza de España, donde verás el Ayuntamiento y encontrarás lugares donde catar la gastronomía de la ciudad.

En la misma zona de la Plaza de España verás la Casa de los Urbina y la Casa de las Cadenas, otros dos emplazamientos de interés cultural. Continúa por la calle Real Aquende y vislumbra el Castillo de Miranda de Ebro, uno de los edificios más veteranos de esta ciudad. Al sur de este castillo hallarás el Jardín Botánico, un magnífico lugar para respirar aire puro y dar un paseo relajante.