Orihuela

Viajar en tren a Orihuela desde Alicante es rápido y sencillo ya que, en poco más de una hora llegarás a esta pequeña población fronteriza con la región de Murcia. Dado que el AVE a Orihuela desde Madrid aún está en construcción, otra ruta popular es coger un Talgo o Media Distancia desde Valencia que tarda alrededor de tres horas en llegar a la estación de Orihuela. Ciudad mediterránea por excelencia, tal y como atestiguan la calidad de sus playas, es un lugar marcado por el fervor religioso de su Semana Santa y la poesía de Miguel Hernández.

Visita Orihuela

La estación Miguel Hernández se encuentra a tan sólo 15 minutos del casco histórico de la ciudad, por lo que viajar en tren a Orihuela es una opción ideal para disfrutar de su rico patrimonio monumental declarado bien de interés cultural. La catedral gótica de Orihuela se construyó encima de la antigua mezquita mayor hacia el siglo XIV y alberga la mayor pinacoteca religiosa de la Comunidad Valenciana. A escasamente 10 minutos, cerca de la universidad histórica de la ciudad, se encuentra el Convento de Santo Domingo conocido como “El Escorial del Levante”, puesto que es el edificio religioso más grande de la región. Su claustro de estilo barroco es un buen lugar para descansar después de una larga caminata.

No hay que salir del núcleo histórico de la ciudad para hacer un alto en el camino y degustar alguna exquisitez culinaria típica del municipio. La cocina de Orihuela se caracteriza por sus productos de la huerta, abundante en verduras y fruta, de la que destacan las naranjas. No podemos olvidar que estamos en la Comunidad Valenciana, por lo que el arroz es también un claro protagonista. Aperitivos típicos son el caldico de pelota o el arroz y costra. Como platos más consistentes encontramos la paella huertana o el pollo en pepitoria. Si todavía te has quedado con hambre, puedes probar los típicos dulces elaborados por las hermanas clarisas del Convento de San Juan en la calle Antonio Piniés.

Tras este festín culinario, qué mejor que terminar la visita a la ciudad adentrándose en el particular universo del poeta Miguel Hernández. A pocos pasos del Claustro de la Universidad se encuentra la casa-museo del poeta, un centro de estudios hernandianos donde comprender mejor su obra literaria y su papel en la guerra civil española, que le llevará su prematura muerte en una cárcel de Alicante en 1942.