Peñíscola

Viajar en tren a Peñíscola es posible desde ciudades tan populares como Barcelona, que conecta con este destino en tren Talgo, en, aproximadamente, dos horas de trayecto, o desde Valencia, a solo 1 hora y veinte minutos de distancia, también en Talgo. Peñíscola se encuentra en una península sobre un terreno rocoso, en la comarca del Bajo Maestrazgo, en Castellón. Ciudad de gran historia, es conocida por ser el lugar de exilio del Papa Luna. Además, su centro histórico, de encantador carácter mediterráneo, te encantará, pues forma parte de los pueblos más bonitos de España.

Visita Peñíscola

Al llegar en tren a Peñíscola, puedes tomar el autobús urbano hasta el centro histórico, un trayecto que dura, aproximadamente, veinte minutos. El Portal Fosc es la entrada principal al casco antiguo y fue creado en el siglo XVIII. En solo 5 minutos a pie, podrás llegar al castillo de Peñíscola. Conocido como el castillo del Papa Luna, está rodeado de las murallas renacentistas que protegen la ciudad. La fortaleza comenzó a construirse en el siglo XIII, con posteriores ampliaciones. Junto a ella, se encuentra el faro de Peñíscola, con unas espectaculares vistas del paisaje marítimo.

Para comer, Peñíscola ofrece los mejores sabores del Mediterráneo. El pescado es la estrella, junto con mariscos como las cañaíllas o las cigalas, sin olvidar los arroces. También son muy importantes los productos de la huerta, como la alcachofa, o la calabaza, con la que se elaboran los pastissets de carabassa y miel. En las calles del centro, como Jaume I o San Vicente, encontrarás una gran variedad de restaurantes donde descubrir estos sabores, y también frente al mar, para disfrutar del espíritu marinero de Peñíscola.

Y después, nada como callejear por sus rincones únicos, para descubrir lugares como la Casa de las Conchas, con su espectacular fachada, en la calle Farones, que baja hasta el mar. Frente a ella, el Museo del Mar es una visita imprescindible para descubrir el estilo de vida de los pescadores de la zona. Para finalizar el paseo, puedes llegar hasta la formación natural conocida como el Bufador, un curioso lugar donde las olas hacen un característico sonido al romper en la roca.