Pontevedra

Pontevedra es una bella ciudad fluvial situada en el noroeste de España, en la comunidad de Galicia. Puedes viajar en tren a Pontevedra de manera cómoda con sus servicios de media y larga distancia, incluyendo los trenes Alvia, que hacen que el desplazamiento resulte mucho más rápido. La localidad está especialmente bien comunicada con otras ciudades gallegas, como Santiago de Compostela o Vigo, a media hora de distancia. Su casco antiguo fue declarado Conjunto Histórico-Artístico gracias a sus monumentos medievales, barrocos y renacentistas, como la basílica de Santa María la Mayor o las ruinas de Santo Domingo.

Visita Pontevedra

Al llegar en tren a Pontevedra, el comienzo de tu ruta será la estación de la ciudad, convenientemente situada a 20 minutos a pie de una de las paradas obligatorias en cualquier ruta turística, la basílica de Santa María la Mayor. Esta iglesia gótica tiene unas impresionantes fachadas adornadas al estilo retablo. A 3 minutos de distancia se encuentra la plaza do Teucro, rodeada de edificios tradicionales de estilo barroco, y, caminando otros 3 minutos, encontrarás la plaza da Ferrería, un espacio abierto que se convierte en el centro neurálgico de la ciudad. Aquí también se encuentra el convento de San Francisco, construido entre los siglos XIII y XIV.

Si decides alejarte algo del centro histórico, puedes cruzar el puente de Santiago, a menos de 10 minutos del convento, y admirar las vistas del río Lérez. Regresa al casco viejo atravesando el puente do Burgo, de origen romano, y dirígete hacia el Parador Nacional, un magnífico edificio construido entre los siglos XVI y XVIII. Antes de regresar a la estación, finaliza tu viaje con una de las vistas más peculiares de Pontevedra, las ruinas góticas de Santo Domingo.

Para realizar un viaje gastronómico, dirígete a la zona de la Ferrería y la plaza da Estrela, con numerosas tabernas que te ofrecerán productos pontevedreses. En su cocina no pueden faltar platos gallegos típicos como el pulpo à feira y las empanadas de zamburiñas. Degusta las tapas tradicionales acompañadas de un vino y ayuda a la digestión con un chupito de la bebida alcohólica más destacada de la zona, el licor de café.