Ronda

Viajar en tren a Ronda es la mejor opción para descubrir uno de los más hermosos pueblos blancos de la provincia de Málaga. Situado en el corazón de la serranía, es uno de los principales destinos de turismo rural en Andalucía. Algunas de las razones son su espectacular entorno, la belleza de sus calles, y una rica historia que se refleja en aspectos como su arquitectura y gastronomía. Desde Madrid, puedes llegar a Ronda en menos de 4 horas, gracias al tren Altaria, o desde Málaga, en menos de 2 horas en tren de media distancia.

Visita Ronda

Acceder en tren a Ronda es la mejor opción de transporte desde varios puntos de España. Al llegar a la estación, puedes tomar el autobús que te llevará a la plaza España y, desde allí, comenzar la visita cruzando el espectacular puente Nuevo, construido en el siglo XVIII sobre el río Guadalevín. Es el punto de entrada al casco histórico, un bellísimo entramado de calles blancas sobre el tajo del río con unas vistas espectaculares. Desde aquí, puedes visitar la Casa del rey Moro, cuyos jardines ofrecen un lugar de descanso paradisíaco.

A 12 minutos caminando, pasando por el Arco de Felipe V y perdiéndote por las hermosas calles blancas, llegarás a los baños árabes, de los mejor conservados en España. Ya volviendo al corazón de Ronda, encontrarás otros tesoros como el minarete del Alminar de San Sebastián. Muy cerca se encuentra el Museo del Bandolero de Ronda, una visita donde descubrirás las aventuras de los bandoleros de la serranía. Y junto a la animada plaza Duquesa del Parcent verás la iglesia Santa María la Mayor, construida en el siglo XV, que conserva restos del antiguo mihrab de la mezquita.

Otro de los puntos fuertes de Ronda es su gastronomía, fruto de varias culturas y épocas. Lugar de gran tradición cinegética, son famosos sus platos de caza como el conejo a la rondeña o la perdiz. Gracias a su entorno, las setas, embutidos y aceite son otros manjares locales, sin olvidarnos de la repostería, de influencia árabe, con recetas como los pestiños, las yemas del Tajo o las rosquillas.