San Sebastian

Viajar en tren a San Sebastián es barato y rápido desde ciudades como Madrid y Barcelona, ya que con los trenes de alta velocidad ALVIA ambos trayectos se hacen en apenas cinco horas y media. En un abrir y cerrar de ojos estarás en la estación de San Sebastián, mirando hacia el mar Cantábrico desde la playa de La Concha o el Monte Urgull. Prepárate para degustar alta cocina en miniatura, porque San Sebastián es la capital del pintxo y la segunda ciudad del mundo con más estrellas Michelín por metro cuadrado. También es un referente en cine y jazz, con festivales anuales en ambas disciplinas.

Visita San Sebastián

Caminar desde la estación de San Sebastián hasta el Ayuntamiento, en plena Bahía de la Concha, te llevará solo 13 minutos. Este majestuoso edificio fue hasta 1924 sede del Gran Casino, que atrajo a personajes de la Belle Époque como el Sha de Persia y Mata Hari. Justo a su espalda está la Parte Vieja, construida tras un incendio en 1813. A pocos pasos, encontrarás la plaza de la Constitución, donde cada balcón todavía está marcado con un número, testimonio de su pasado como plaza de toros. Literalmente en 2 minutos, llegarás a la iglesia de San Vicente y al Museo de San Telmo, situado en un antiguo convento.

No puedes marcharte de la Parte Vieja sin "ir de pintxos", una de las costumbres más populares de los donostiarras. La calle San Jerónimo y la 31 de Agosto tienen en su callejero algunos de los lugares más reconocidos, donde saborearás delicias como la tartaleta de txangurro y la tradicional Gilda, regados con un zurito, si te gusta la cerveza, o un txiquito de sidra. El Cantábrico y los caseríos vascos proveen las mejores materias primas para elaborar exquisiteces como el chuletón a la parrilla, el marmitako o las kokotxas.

Tras el festival culinario, lo más recomendable es dar un paseo comenzando en la playa de la Zurriola, rodear el Monte Urgull por el Paseo Nuevo y recorrer la elegante playa de La Concha. Al final, están el Monte Igueldo —visible desde que llegas en tren a San Sebastián— y la playa de Ondarreta. Allí te espera el Peine del Viento, el icónico conjunto escultórico de Eduardo Chillida.