Toledo

Sin duda una de las ciudades más bonitas de la península Ibérica. Guarda una gran historia y con el paso de los años ha seguido manteniendo esa apariencia medieval que tanto la caracteriza, mezclando un legado cultural cristiano, árabe y judío lo que la convierte en un museo al aire libre. La capital de Castilla-La Mancha se encuentra a solamente 30 minutos en tren de Madrid.

Toledo, rodeada por el río Tajo, alberga un gran número de monumentos que visitar. El más importante es el Alcázar. Viniendo de la estación de tren, es posible cruzar el Puente de Alcántara y llegar andando a esta fortaleza con vistas privilegiadas a la ciudad. La Catedral de Toledo, segunda más grande de España tras la de Sevilla, es quizás la obra de estilo gótico con mayor esplendor del país.

En el barrio judío es posible visitar la Sinagoga del Tránsito, la Sinagoga de Santa María La Blanca y el increíble museo Sefardí para conocer las costumbres y las creencias judías de la época. Muy cerca está el Museo del Greco, uno de los mejores pintores renacentistas, quien residió parte de su vida en Toledo. Uno de sus cuadros más importantes: ‘El Entierro del Conde de Orgaz’ lo encontramos en la Iglesia de Santo Tomás.

La Iglesia de Santiago del Arrabal al lado de la Puerta Nueva de Bisagra situada en el antiguo barrio musulmán es ejemplo del arte mudéjar español. Y por último, es recomendable visitar el Monasterio de San Juan de los Reyes. Es un monumento de estilo gótico construido por mandato de los Reyes Católicos.