Torremolinos

Viajar en tren a Torremolinos desde Madrid es una opción ideal para visitar la ciudad, pero no es una ruta directa. El AVE te dejará en la estación María Zambrano de Málaga en solo dos horas y media. Desde allí, a cinco minutos a pie, deberás dirigirte a la estación de cercanías Málaga-Alameda y coger un C1 que te dejará en el centro de Torremolinos en menos de media hora. La ciudad, bañada por el Mediterráneo, es la cuna de la Costa del Sol y ha sido atracción turística desde principios del siglo XX cuando un millonario británico decidió abrir su finca a visitantes extranjeros.

Visita Torremolinos

Como la estación del ferrocarril te deja en la principal avenida de la ciudad, viajar en tren a Torremolinos es la mejor manera para disfrutar de la urbe. A pocos pasos se encuentra la plaza Costa del Sol, principal arteria comercial y por donde confluyen el resto de atracciones de la ciudad. A 20 minutos andando hacia el oeste encontrarás el barrio del Calvario, su núcleo antiguo y donde se sitúan el Ayuntamiento y Casa de la Cultura. No muy lejos se ubica la Plaza de Toros y la calle San Miguel que te llevará al paseo marítimo.

Para recuperar fuerzas, nada mejor que seguir caminando por San Miguel puesto que allí se encuentra la zona de tapeo de Torremolinos. La cocina de la región es fundamentalmente marinera y destacan especialmente las gambas, las cigalas y las pescadillas. Los platos principales son el pescaíto frito y los espetones de sardinas típicas de los chiringuitos de playa. De postre, nada mejor que unas buenas tortas de Torremolinos, hechas con aceite.

Después de este festín culinario, lo mejor es tomarse una copa en uno de los múltiples disco-bares que se encuentran diseminados por esta ciudad vacacional. Si aún te quedan fuerzas, camina por la playa del Bajondillo, una zona residencial donde se ha labrado un magnífico paseo marítimo y llega hasta La Carihuela para ver el atardecer.