Tudela

Con una historia que comienza en la época árabe, Tudela es un destino turístico de prestigio en la región de Navarra. Además, tendrás muy fácil llegar a la Estación de Tudela ya que puedes viajar en tren a Tudela desde Zaragoza en Alvia en solo 40 minutos, o desde Barcelona –por ejemplo– en poco más de dos horas y media. La estación se encuentra muy cerca del río Ebro y ligeramente al sur del casco histórico, un punto en el que te deleitarás con la bonita arquitectura de la localidad. Un lugar fabuloso para perderte por las típicas calles de una ciudad con mucha leyenda.

Visita Tudela

Aprovecha que la estación se encuentra cerca del centro histórico y dirígete directamente hacia allí. Para ello, sube por la calle Sauca y, después, por la calle Camino de San Marcial. Aquí encontrarás la popular calle Gaztambide Carrera, una vía empedrada y repleta de tiendas donde puedes hacer tus compras. Recórrela y luego da la vuelta para subir hacia la Plaza de la Judería y la Plaza de San Francisco, dos sitios donde te harás una idea acerca de los aspectos más interesantes de la arquitectura típica de Tudela.

Caminando por la calle Verjas llegarás a los puntos más interesantes de Tudela. Primero verás el Palacio Decanal y la Catedral de Tudela, dos lugares anexos que son capaces de impresionar a sus visitantes por la fachada y por las estrechas calles donde están situados. Recorre sus alrededores y llegarás a la Plaza Vieja, donde está situado el Ayuntamiento. Rodea este edificio por la calle adyacente para ver la Plaza Mercadal, donde se encuentra la Iglesia de San Jorge. Esta zona y las calles que se abren al sur son un buen lugar en el que comer. Prueba platos típicos tudelanos como los cogollos o la menestra y repón fuerzas para el resto de tu recorrido.

Continuando por esta zona verás el Palacio Marqués de Huarte, que data del siglo XVIII. Cerca hay un edificio que suele pasar desapercibido pero que otorga una bonita vista; hablamos de la Casa de los Condes de Heredia Espínola. Sigue caminando por la calle Herrerías para ver cómo, poco a poco, el casco histórico da paso a la zona moderna, con epicentro en la Plaza de los Fueros. Esta bella transición entre historia y modernidad es uno de los motivos que hacen que valga la pena viajar en tren a Tudela.

Créditos de la foto: Flickr