Valdemoro

Valdemoro es un municipio madrileño situado a solo 27 kilómetros de la capital española, por lo que su sistema de comunicación ferroviario, con una alta frecuencia, hace que el viaje en tren a Valdemoro sea muy sencillo. Su estación, al este del centro urbano, funciona con líneas de cercanías, que conectan Madrid con la localidad en, aproximadamente, media hora. Aprovecha tu viaje en tren a Valdemoro para conocer su patrimonio histórico, que alberga varios edificios y lugares de interés cultural, como la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción o el convento de Santa Clara.

Visita Valdemoro

El recorrido turístico por Valdemoro comienza en la preciosa plaza de la Constitución, a unos 15 minutos a pie de la estación de cercanías. Sus soportales y balconadas de dos cuerpos son un perfecto reflejo de la arquitectura típica castellana de los siglos XVI y XVII. Desde ahí, camina 5 minutos para llegar a uno de los edificios más importantes de la localidad, el convento de Santa Clara, también del siglo XVI. Sigue el recorrido por la calle Illescas para contemplar la fuente de la Villa, un monumento emblemático de Valdemoro del siglo XVII. Girando hacia el norte, y a pocos pasos, se encuentra la iglesia de la Nuestra Señora de la Asunción, de estilo barroco y considerada la parte más importante del conjunto monumental de la ciudad.

Tras este paseo, repón fuerzas haciendo un descanso en el céntrico parque Duque de Ahumada, con sus encantadoras fuentes y rosaledas. Después, prosigue la ruta saliendo del parque por la zona norte y dirigiéndote a otro de los monumentos principales de la ciudad, la ermita del Cristo de la Salud, a 5 minutos de distancia. Se trata de un edificio barroco que, debido a sus varias remodelaciones, reúne diferentes estilos.
Finaliza el viaje a Valdemoro regresando a la plaza de la Constitución para disfrutar de los bares y restaurantes del centro. Haz una ruta de tapeo y prueba platos estrella de la gastronomía de Madrid, desde las croquetas, los pinchos de tortilla y la oreja a la plancha, hasta el contundente cocido madrileño.

Créditos de la foto: Flickr