Vitoria

Viajar en tren a Vitoria es barato y rápido desde Madrid, ya que con los trenes de alta velocidad ALVIA el trayecto se hace en tres horas y media. Y si vienes de Barcelona, con los mismos ALVIA llegarás a la estación de Vitoria-Gasteiz de la capital de País Vasco en cuatro horas y media. Rodeada por bosques urbanos, Vitoria es una de las ciudades europeas más verdes, con más de 10 millones de metros cuadrados de parques para pasear. Además, es paraíso del pintxo, el arte y la arquitectura, con uno de los cascos medievales más bonitos de España.

Visita Vitoria

Al llegar a la estación de Vitoria-Gasteiz sales directamente a la calle Eduardo Dato, una de las calles peatonales del centro, por lo que viajar en tren a Vitoria es la mejor opción. En tan solo diez minutos andando estarás en la plaza del Machete, la puerta de entrada al casco histórico. En la Almendra Medieval, por su forma ovalada, encontrarás palacios renacentistas como el de Villasuso (en la misma plaza del Machete); y el palacio de Bendaña, ahora sede de un museo único en el mundo: el Museo Fournier de Naipes. Y es que las barajas más famosas del mundo se fabrican aquí. A tres minutos, la Casa del Cordón ejemplifica la Vitoria gótica, que alcanzará su máximo apogeo en la catedral de Santa María. Dicen que Ken Follet se inspiró en esta catedral para algunos de sus populares libros.

Al apabullante patrimonio se une la gran oferta de barras de pintxos. Pásate por la calle Correría y la Cuesta de San Francisco para degustar estas miniaturas con txangurro, anchoas y bacalao. Los vitorianos también tienen buena mano con los dulces. Tienen fama merecida algunas pastelerías centenarias por sus chuchitos, goxua, trufas y confituras, y que encontrarás en la misma calle de la Correría.

Para salir un poco de la Almendra, en media hora en autobús estarás en los humedales de Salburua, uno de los seis parques de alto valor ecológico que forman el Anillo Verde de la ciudad. Aquí podrás ver garzas, ciervos y hasta visones. No es de extrañar que en 2012 fuera nombrada European Green Capital.